La experiencia y visión geopolítica del general aportan profundidad al análisis del conflicto en Medio Oriente
Santo Domingo.– En un ambiente cargado de sensibilidad, análisis profundo y compromiso con la realidad internacional, se dio apertura a la nueva temporada de las tradicionales tertulias encabezadas por el general retirado José Miguel Soto Jiménez, consolidándose una vez más como un espacio de pensamiento crítico y diálogo constructivo.
El encuentro, celebrado en el acogedor restaurante La Trufa Negra, reunió a destacadas figuras del ámbito académico, político-militar y representantes de la sociedad civil, quienes se dieron cita para abordar uno de los temas más sensibles y determinantes del panorama actual: la guerra en el Medio Oriente.
Durante la velada, las palabras no solo describieron conflictos lejanos, sino que tocaron fibras cercanas. Cada intervención estuvo marcada por un profundo sentido humano, recordando que detrás de cada titular existen vidas, familias y naciones enteras marcadas por la incertidumbre. El análisis estratégico se entrelazó con la empatía, generando un diálogo que trascendió lo técnico para convertirse en un llamado a la conciencia colectiva.
En este contexto, la voz del general Soto Jiménez cobró especial relevancia. Su trayectoria como exministro de las Fuerzas Armadas de la República Dominicana y exembajador en Taiwán le otorga una perspectiva privilegiada y un conocimiento profundo de la geopolítica internacional, elementos que enriquecieron el análisis del conflicto actual en el Medio Oriente y aportaron claridad en medio de la complejidad del escenario global.
Con su reconocido estilo reflexivo y directo, motivó a los presentes a no ser simples espectadores de la historia, sino ciudadanos informados y comprometidos con la comprensión de los fenómenos globales que, de una u otra forma, impactan también a la República Dominicana.
La noche se distinguió no solo por la calidad de sus debates, sino por la conexión genuina entre los asistentes, quienes encontraron en este espacio una oportunidad para escuchar, cuestionar y construir ideas en medio de un mundo convulso.
Más que una tertulia, el evento se convirtió en un encuentro de almas conscientes, en el que la palabra fue puente, la reflexión fue guía y la esperanza, aunque desafiante, permaneció latente en cada mirada.
Con este inicio, las tertulias del general Soto Jiménez reafirman su lugar como un foro imprescindible para el análisis de los grandes temas que definen nuestro tiempo, recordando que entender el mundo es también una forma de transformarlo.