La artista urbana dominicana Tokischa volvió a colocarse en el centro de la conversación pública tras su llegada a la alfombra de Premio Lo Nuestro, donde su vestuario captó de inmediato la atención de medios, fotógrafos y usuarios en redes sociales.
Fiel a su estilo irreverente y transgresor, la intérprete apostó por un atuendo arriesgado que dejó al descubierto uno de sus senos, generando reacciones divididas entre quienes defienden su libertad de expresión artística y quienes cuestionan los límites en este tipo de eventos televisados.
Como ha ocurrido en anteriores apariciones públicas, Tokischa demostró que su propuesta estética forma parte de una narrativa que desafía los estándares tradicionales de la industria musical y la moda en las alfombras rojas. En cuestión de minutos, imágenes y videos de su llegada se viralizaron en distintas plataformas digitales, convirtiéndola en una de las figuras más comentadas de la noche.
Mientras algunos sectores calificaron su elección como provocadora, otros la interpretaron como una declaración de autenticidad y empoderamiento, destacando que la artista ha construido su carrera precisamente rompiendo esquemas.
Más allá de la controversia, la presencia de Tokischa reafirma su capacidad para generar impacto mediático y mantenerse como una de las figuras dominicanas con mayor proyección internacional en la música urbana.