Opinión

Una luz al final del túnel. PARA MONTE PLATA .

El día de hoy quiero trazar unas líneas para dedicárselas a una provincia muy querida por mí: Monte Plata, tierra llena de esperanza, de corazones nobles, de mujeres y hombres trabajadores forjados en el esfuerzo y la dignidad.

Hablar de Monte Plata es hablar de resiliencia. Es una provincia que, en el ámbito político, ha tenido grandes luces, pero también desaciertos que no se pueden ignorar. Figuras de peso han pasado por su escenario político, dejando huellas distintas: algunos con avances visibles, otros con oportunidades perdidas. Ahí es donde el pueblo debe hacer su propia evaluación, comparando gestión, resultados y cercanía con la gente.

Hoy, casi jugando a ser adivino —o quizás asumiendo por un momento el rol de analista político (que no lo soy)— quiero invitar a los monteplatenses a reflexionar: ¿existen opciones reales para ocupar la candidatura a la senaduría de la provincia?

Nombres como Lioncito José (Tito) forman parte de ese abanico. Y aquí hago una pausa necesaria: este último es mi gallo de pelea. Pido excusas si este escrito refleja una preferencia, pero la historia está ahí, escrita en resultados. Solo hay que observar, comparar y sacar conclusiones.

Es importante destacar que Lioncito José (Tito) es el actual alcalde del Distrito Municipal de Don Juan, desde donde ha desarrollado una gestión que ha impactado positivamente a su comunidad. Su trabajo se ha caracterizado por el impulso de obras locales, el fortalecimiento de los servicios municipales y una cercanía constante con la gente. Bajo su liderazgo, Don Juan ha experimentado avances significativos en organización comunitaria, atención a las necesidades básicas y promoción del desarrollo local, lo que lo posiciona como una figura con experiencia de gestión y capacidad de respuesta ante los desafíos de la provincia.

Sin embargo, más allá de nombres, Monte Plata enfrenta un reto generacional. Las estadísticas muestran un crecimiento significativo en su población joven, lo que implica que los espacios de poder deben comenzar a ser ocupados por líderes con visión moderna, dominio de herramientas tecnológicas y capacidad de conectar con las nuevas realidades.

En ese sentido, el liderazgo nacional ha dado señales claras. El presidente Luis Abinader ha proyectado una línea de gobierno donde la juventud y la innovación juegan un papel clave. Monte Plata no puede quedarse atrás en esa transformación.

Y es aquí donde me permito, sin que él lo sepa, “lanzar” desde estas líneas a Lioncito José: tanto él como el pueblo monteplatense deben comenzar a considerar seriamente la posibilidad de dar ese paso, de asumir el reto, de luchar por esa curul en el Senado de la República Dominicana.

Porque al final, de eso se trata la política: de interpretar el momento histórico y tener el valor de actuar.

Concluyo este artículo con una frase que resume el espíritu de estas líneas:

“La política no es solo el arte de lo posible, sino la responsabilidad de hacer posible lo necesario.

RAYFI LUIS.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *